
Por Juan Manuel Pardellas * Desde Santa Cruz de Tenerife
Los niños y adolescentes llegaron sin acompañantes y están a la espera, algunos en comisarías, de exámenes para determinar su edad. La tendencia cambió hace dos años y las plazas públicas ya no dan abasto para acogerlos.
1 comentario:
Sería bueno poder acoger en nuestras casas a estos críos. Asi se sentirían como en familia y estarían mejor que hacinados en las casas de acogida. Claro está, que mucho mejor sería que no hubiesen tenido que emigrar.
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