Lavanguardia.es - Joana Bonet
Sí, reabramos el debate de la inmigración. Un contrato de empleada doméstica es, hoy por hoy, papel mojado, inútil metáfora cuando no hay papel de por medio. Basta con un acuerdo verbal que prevé el despido fulminante si quedan embarazadas o sufren un accidente laboral. No hay números exactos, pero según las encuestas de población activa, unos 800.000 hogares contratan empleo doméstico, y sólo 300.000, la mayoría mujeres e inmigrantes, están afiliadas al Régimen Especial de Trabajadores. "Especial" significa que no tienen derecho a desempleo. Asistencia sanitaria, y a Dios gracias.
Etiopía 2018- dos semanas..
Hace 6 años
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